Blog gratis
Reportar
Editar
¡Crea tu blog!
Compartir
¡Sorpréndeme!
Revista Isla Negra
Casa de Poesía y literaturas
17 de Agosto, 2012 · General

A propósito de Manuel Jofré, autor de: Juan Bosch: Intelectual Orgánico.

 
 De la ética del escritor a la ética del político.
Por: Roberto Reyes Tarazona
 
 
Es paradójico que en la era de la información y de las comunicaciones, en América sigamos desconociendo las obras de nuestros más representativos personajes, aquellos que nos singularizan como región en el concierto del mundo, aquellos que dieron forma a nuestro desenvolvimiento como sociedades y nuestras más ricas expresiones culturales. Pareciera que la extraordinaria tecnología comunicacional solo fuera útil para alimentar el presente, a costa de la ruptura de los límites espaciales y de la multiplicación de datos en que se confunden los más trágicos episodios de muerte y destrucción del hombre con las más banales y efímeras expresiones sociales, a manera de un grotesco collage, donde el pasado a menudo es presentado solo como anécdota.
Pareciera que la deleznable afirmación de Fukuyama, a principios de los noventa, del fin de la historia, desmentida rápidamente por hechos como la proliferación de los fundamentalismos, nacionalismos y acciones terroristas, además de multitud de refutaciones teóricas, pareciera resucitar hoy de una manera oblicua y más sutil. No se trata ahora de cuestiones referidas a la implantación universal de la economía y la política propias del neoliberalismo, que –según Fukuyama– hacían innecesaria toda forma discrepante de pensamiento y organización económica y social, sino del resultado de la aplicación de las nuevas tecnologías.
Estamos tan saturados de información –cuyo mayor peso reposa en lo efímero y lo lúdico–, que debemos realizar un gran esfuerzo para mantener dentro de esa masa atosigante de información nuestros intereses y valores más personales. El tiempo destinado a la reflexión, a la asimilación de las ideas, es cada vez más exiguo. Si apenas tenemos tiempo para lidiar con el presente, ¿cuántos minutos podemos dedicarle a la indagación de los recientes hechos del pasado histórico? ¿En qué momento podemos evaluar la actuación de nuestros artistas, intelectuales y políticos? ¿Cómo trascender las imágenes e ideas que asociamos ante la evocación de un determinado autor o personaje? ¿Cómo ir más allá de las palabras y actos que se organizan para conmemorar un centenario o una fecha importante?
En nuestro país, como seguramente en el resto de América, en el año 2009 se conmemoró el centenario del nacimiento de Juan Bosch, celebrando alguna de sus dos facetas más conocidas: la del narrador y teórico del cuento, o la del político, del presidente que se opuso al tirano Trujillo e intentó hacer de su país un lugar digno de vivir. Salvo, por supuesto, en República Dominicana, en donde la conmemoración abarcó las múltiples expresiones de su obra.
Las facetas de creador literario y político son válidas y complementarias, pero no se debería disociar estos dos –y los otros– aspectos inherentes a su personalidad y trayectoria vital. Sin embargo, la desinformación o la información fragmentada –muchas veces producto de la censura–, han segmentado estas y las otras manifestaciones de la actuación política, intelectual, creativa y literaria de Juan Bosch.
Manuel Jofré, autor de: Juan Bosch: Intelectual Orgánico. De la ética del escritor a la ética del político, libro que prologamos, integra en su estudio tres facetas de la personalidad de Bosch: la del creador de cuentos y novelas, la del teórico del cuento y la del intelectual entregado a la política. Y lo hace desde diversas perspectivas y con un versátil instrumental teórico y metodológico.
Antes de detenerse en el análisis de la calidad creativa de sus cuentos y novelas, Jofré reseña la trayectoria del gran escritor dominicano, delineando las etapas de su periplo vital en función de sus vivencias creativas, intelectuales y políticas, en su país y en el extranjero. En función de esta secuencia, va fijando los hitos que jalonarán su marcha desde sus primeras obras literarias hasta su entrega a la actividad política, que finalmente absorberá las últimas décadas de su vida.
Como corresponde, Jofré hace hincapié en la precocidad creativa del escritor dominicano, y señala que empieza a publicar sus primeros poemas y relatos desde los dieciséis años, y que a los veintitrés años da a conocer “La mujer”, uno de sus cuentos más conocidos y celebrados, publicado en diversas antologías sobre el cuento latinoamericano. Un año después publica Camino real, su primer libro de cuentos.
En este libro y los que escribe Bosch antes de 1938, su producción narrativa gira en torno a las relaciones del hombre dominicano con su medio ambiente, principalmente centrada en la región de donde él era originario: La Vega. Sus personajes, mayormente gente humilde del campo, pero de gran coraje y entereza, enfrentan a cada paso las adversidades que ofrecen la selva y los montes: las lluvias torrenciales, los fenómenos naturales inesperados, el desborde de los ríos, a los que se suman la fatalidad y las acciones humanas. A menudo, los habitantes de estas regiones son derrotados, no pocas veces pierden la vida, pero no faltan los héroes anónimos, en contradicción con los antihéroes, como los bandoleros.
Para nosotros los peruanos, este escenario y las vicisitudes de los personajes enfrentados a la naturaleza hostil nos son familiares. La serpiente de oro, una de las más importantes novelas de Ciro Alegría, quien casualmente nació en el mismo año que el cuentista dominicano, recrea literariamente el enfrentamiento de los lugareños con la selva montañosa –la ceja de selva, como algunos la denominan–, los ríos torrentosos y las sempiternas adversidades que sufren los hombres humildes. Las semejanzas no solo se refieren a los escenarios sino también al valor, la fortaleza y cierto aire fatalista con que los hombres de Calemar afrontan su lucha con la naturaleza y las fuerzas sociales que los agobian.
Cuando Bosch marcha al exilio, obligado por las circunstancias políticas, se suceden nuevas etapas en su producción literaria. Su estadía en Puerto Rico, Cuba, Chile y otros países del Caribe y de Sudamérica, durante más de dos décadas, estimulan su producción creativa e intelectual.
De las atinadas observaciones de Jofré sobre el desarrollo creativo de Bosch en las dos primeras décadas de su actividad literaria, es importante resaltar el momento en que el autor de Camino real declara que entendió el cuento y su técnica; paso importantísimo para dar el salto a su faceta de teórico de este género. Esto es el año 1942, cuando escribe “el río y su enemigo”.
Si consideramos que en América Latina, en el siglo veinte, solo hubo –incluyéndolo a él– tres autores que produjeron textos canónicos sobre el cuento, se podrá apreciar la importancia de este momento. Junto a el “Decálogo del perfecto cuentista”, de Horacio Quiroga, y “Algunos aspectos del cuento”, de Julio Cortázar, los “Apuntes sobre el arte de escribir cuentos”, de Juan Bosch, constituyen la fuente en la cual han bebido –y siguen bebiendo– una legión de escritores de toda América. Y aunque el reconocimiento del papel de Bosch en esta empresa injustamente no sea tan universal como en el caso de Quiroga y el de Cortázar, su aporte es innegable y no es aventurado pensar que el escritor argentino sea un continuador de las reflexiones del creador dominicano.
Cabe destacar que la exposición diacrónica de Jofré permite seguir los pasos de Bosch para llega a la teoría del cuento, al cabo de un intenso trabajo creativo. Como ocurre con muchos escritores de nuestra América, sobre todo en la primera mitad del siglo veinte, su aprendizaje de la escritura fue primero personal, producto de lecturas, intuición y experiencias vitales, para luego sumar a ello la reflexión y el trabajo disciplinado. Lo que diferencia a Bosch de la gran mayoría de creadores latinoamericanos es que muy pocos se esforzaron en dar forma a sus conocimientos y experiencias sobre la escritura de la narrativa corta.
En cambio él, un hombre acostumbrado a asumir retos, poseía, entre sus muchas cualidades, una gran vocación docente y un encomiable desprendimiento que desplegará a lo largo de su vida. Él no creía en la conveniencia de guardar los conocimientos para sí, de atesorarlos, sino todo lo contrario. Con mayor razón, como intelectual y político, cuyo principal instrumento de comunicación es la palabra, legó una obra vasta y ejemplar.
Manuel Jofré, consciente del valor de este legado, expone muy precisamente su particular enfoque al inicio del libro: “Este ensayo se escribe en torno a la obra escrita de un hombre que forjó su vida a partir de palabras. Un hombre de acción que tomó el principal instrumento de comunicación humana, el lenguaje, y lo transformó, no en un arma, ni siquiera en un instrumento de persuasión, sino en una síntesis discursiva, verbal y estilística mucho más poderosa”.
En los meses siguientes a su regreso a República Dominicana, en 1961, nos dice Jofré, Bosch publica Cuentos escritos en el exilio y Más cuentos escritos en el exilio, en los cuales, como el título lo advierte, recoge su producción cuentística en sus más de veinte años fuera de su patria. Para entonces, ha publicado también una novela, trabajos históricos y diversos ensayos literarios y sociológicos. En ellos, el registro de temas e intereses se ha hecho más amplio, rebasando incluso el ámbito caribeño y latinoamericano para hacerse universal. Sin embargo, narrativamente, si bien sus escenarios son ahora cosmopolitas, mantiene su visión del hombre sujeto a la injusticia, la violencia y la marginación de los poderosos, así como a la soledad, la alienación, los prejuicios inherentes a su condición humana.
Jofré, en una de sus observaciones más sugestivas sobre la producción literaria de Bosch, sustenta cómo los cuentos de este escritor encarnan diez imágenes de América. Estas son: América como naturaleza, como universalidad, como búsqueda del ser americano, como identidad cultural común, como territorio indomable, como violencia, como espacio grotesco, como lucha, como conflicto entre civilización y barbarie, y como síntesis. Como él mismo bien resume:
“En definitiva, diez maneras individualizadas de representar a la región americana, con el Caribe incluido, se perciben en los cincuenta y un relatos de Juan Bosch. Una región asediada por las catástrofes, por la violencia y la muerte, donde emerge en un drama único y reiterado. Un espacio cultural distorsionado, tenso, conflictivo y difícil. Abarcar toda esta realidad es una proeza de la palabra y del papel configurador del lenguaje.”
En el plano político, habiendo desarrollado una intensa actividad en este campo, accede a la presidencia de su país, dispuesto a poner en práctica sus promesas de lucha en beneficio de su pueblo y sus ideas respecto a la democracia y la independencia nacional, lo cual desencadena una violenta reacción de las fuerzas retrógradas de su país y fuera de él, que lo derrocan siete meses después de haber asumido el cargo de presidente. Marcha, pues, nuevamente al exilio, etapa en que publica, entre otros muchos trabajos, “Teoría del cuento”, en Venezuela.
Esta faceta de la escritura de Bosch motiva a Jofré a desarrollar un trabajo de reconstrucción de los pasos que dio el creador de “Apuntes sobre el arte de escribir cuentos”, para llegar a este texto, dedicándole toda una sección titulada justamente “Juan Bosch y su teoría del cuento”. Jofré dedica, pues, tanto espacio a este asunto como al del análisis de su narrativa, por considerarlo con justa razón fundamental en la obra del escritor dominicano,
El seguimiento de las distintas versiones realizadas en diversos ámbitos y momentos, que desembocaron en el clásico texto de Bosch sobre la escritura de cuentos, es otro de los aportes del libro de Jofré. En esta “biografía textual”, evidencia el autor del libro que prologamos su cualidades de investigador, su agudeza de crítico y sus amplios conocimientos literarios, pues no solo da cuenta de la gestación de los principios que sustentan el texto, el sentido de cada una de las partes constitutivas de un cuento, sino ofrece un balance del aporte de la teoría del cuento a los estudios latinoamericanos.
La tercera y última parte del libro de Jofré se centra en la sustentación de un aspecto esencial de la vida de Bosch: su carácter de intelectual, por un lado, y la realización de un análisis textual de un documento representativo de su discurso político.
En el primer caso, para dar cuenta de las diversas facetas de la personalidad de Bosch, que ya hemos mencionado repetidas veces, Jofré utiliza el concepto de “intelectual orgánico”, no tanto en el sentido que Gramsci utiliza para caracterizar a un intelectual respecto a la clase social a la que pertenece y refleja, sino en sentido de hombre integral, que conjuga en su vida la teoría y la práctica, el carácter de hombre de ideas y hombre de acción, el artista y el pensador. El hombre, en fin, que encarna las mejores aspiraciones y posibilidades de su tiempo, lo cual naturalmente produjo un conflicto interno que Bosch debió enfrentar en cierto momento, pues tanto la política como la creación artística son tan absorbentes que exigen dedicación total. Y si Bosch pudo actuar en ambos dominios durante algunos años, al fin debió optar por uno de ellos, y su decisión –creemos– supeditó sus más íntimas aspiraciones estéticas y personales a las de sus deberes para con su pueblo y su nación.
En el análisis del discurso que Bosch lee a su pueblo a raíz del golpe de estado en su contra, Jofré abandona el análisis diacrónico y utiliza herramientas de la semiótica para examinar exhaustivamente el significado de cada una de las frases que componen su proclama, sus implicancias éticas y de valor filosófico, los planos políticos y sociales que abarcan sus planteamientos y las ideas que subyacen y respaldan las breves pero enérgicas frases de su discurso.
Como corolario a este incurso en el campo político del autor estudiado, Jofré sostiene que Bosch “Pertenece a una generación de avanzada que se inicia en el primer tercio del siglo XX. Exilado como Bello, caribeño como ningún otro que haya llegado a América Latina, inicia una relación entre dos regiones americanas que aún no llega a concretarse. Formidable estilista, múltiple en sus actividades, reivindicamos para él una actitud diferente, nueva, anunciadora de futuro. Marcó con su vida una nueva actitud ética en la política y en la literatura (…). Bosch escribió volcado hacia nuestro futuro, registrando un pasado rural dominicano primero y un pasado cultural latinoamericano, posteriormente. América Latina está llena de figuras de su dimensión: Bolívar, Martí, Zapata y tantos otros. Su escritura es, como en todos los otros casos, una suma de discursos, documentos, políticos, narrativos, periodísticos, didácticos.”
Convergiendo con este planteamiento, consideramos que la inusual combinación de artista, hombre de acción y de ideas, sitúa a Bosch en el mismo nivel que otros grandes personajes universales del siglo XX, como Leopold Sédar Senghor, Mao Tse Tung, José Martí, André Malraux.
A continuación de este capítulo, Jofré expone consideraciones sobre la vigencia y el creciente interés sobre la vida y la obra de Bosch y, a manera de anexo, incorpora textos que permiten, a quienes aún desconocen su obra, incursionar en algunos aspectos de su producción.
La reseña de algunas de las exposiciones sobre la vida y la obra de Bosch, y el material expuesto en el anexo, coronan la tarea de interpretación de las facetas literaria y política de la obra de Bosch desarrollada por Manuel Jofré a lo largo de este libro. Mediante este trabajo, más lectores podrán encontrar la necesaria orientación y estímulo para conocer la obra de un autor que contribuido significativamente en la recuperación de nuestro pasado común, en la formación de nuestra memoria latinoamericana.
Recordemos que el pasado que la historia nos ofrece no solo está compuesto por sucesos ocurridos en el tiempo humano, sino por una reflexión sobre su sentido, por una evaluación del comportamiento de los hombres y una interpretación del sentido de los movimientos de las sociedades. De otra manera, bastaría con alimentar las computadoras con los datos de los hechos ocurridos en tal o cual periodo o momento y proceder a un ordenamiento de ellos, basados en algún criterio estadístico. Con ello se eliminaría la valoración ética, la búsqueda de sentido de la existencia personal y el reconocimiento de los esfuerzos para la forja de nuestros pueblos, como lo hizo ejemplarmente Bosch a lo largo de su existencia, y que Manuel Jofré pone en evidencia en su valioso trabajo.
 
                      Otoño de 2012.
 
Palabras claves , , , , , ,
publicado por islanegra a las 14:42 · Sin comentarios  ·  Recomendar
 
Más sobre este tema ·  Participar
Comentarios (0) ·  Enviar comentario
Enviar comentario

Nombre:

E-Mail (no será publicado):

Sitio Web (opcional):

Recordar mis datos.
Escriba el código que visualiza en la imagen Escriba el código [Regenerar]:
Formato de texto permitido: <b>Negrita</b>, <i>Cursiva</i>, <u>Subrayado</u>,
<li>· Lista</li>
Al margen
Isla Negra
no se vende ni se compra ni se alquila,
es publicación de poesía y literaturas.
Isla Negra es territorio de amantes, porque el amor es poesía. Isla Negra también es arma cargada de futuro, herramienta de auroras repartidas. Breviario periódico de la cultura universal. Estante virtual de biblioteca en Casa de Poesía.
Sobre mí
FOTO

Gabriel Impaglione

poeta argentino residente en Italia
director
revista internacional de poesía Isla Negra
fundada el 1 de abril de 2004

» Ver perfil

Calendario
Ver mes anterior Mayo 2017 Ver mes siguiente
DOLUMAMIJUVISA
123456
78910111213
14151617181920
21222324252627
28293031
Buscador
Blog   Web
Nube de tags  [?]
Más leídos
» Bolívar, el Libertador... su rostro
» Eugenia Cabral: sus respuestas y poemas
» Francisco Alberto Chiroleu: sus respuestas y poemas
» Gerardo Lewin: sus respuestas y poemas
» Homenaje al poeta Dardo Dorronzoro
» La poesía del encuentro
» Manuel Ruano: sus respuestas y poemas
» Marcela Predieri: sus respuestas y poemas
» Roberto Sosa
» V Semana de las letras y la Lectura
Se comenta...
» Manuel Ruano: sus respuestas y poemas
3 Comentarios: Mónica Angelino, Gonzalo Iruzún, Lina Caffarello
» Susana Szwarc: sus respuestas y poemas
2 Comentarios: Manuel Schneer ...
» Eduardo Romano: sus respuestas y poemas
3 Comentarios: Eva Luisa Milano Fajardo, Rolando Revagliatti, gabriel
» Dios Mercado Y Merkozi, su bifronte vocero
1 Comentario: pepe
» Entrevista con la poesía-en el día de su cumpleaños
1 Comentario: Amanda Espejo
Tópicos
» General (513)
Secciones
» Inicio
Enlaces
» revista isla negra / poesía
» Revista Koyawe
» argenpress
» Festival de Poesia de Medellin
» artistasalfaix
» FIP Palabra en el mundo
» Rebelion
» La Insignia
» Proyecto Cultural Sur
» Poesia y Politica
» Mesa de Poesia
» Esquina Paradise
» Poetas Siglo Veintiuno
» La Maquina de Escribir
» Mis Poetas Contemporaneos
» Le chasseur abstrait
» Todo Tango
» Agencia Rodolfo Walsh
» Revista Topia
» La Jiribilla
» Centro Pablo
» Victor Casaus
» Triunfo Arciniegas
» Contrapunto
» Festival de Poesia de La Habana
» Sociedad Escritores y Escritoras de Argentina
» Neruda Vive
» Alejandro Schmidt
» Poemania / Inventario
» Silvio Rodriguez
» Miguel Angel Olivera
» El Polvorin
» Casa Nacional de las Letras Andrés Bello
» José Luis Farinas - Juana Abas
» Manlio Argueta
» Paolo Fresu
» Il Dialogo
» Luis Britto Garcia
» Caza de Poesia
» Revista Con-fabulacion
» Amparo Osorio
» Gonzalo Marquez Cristo
» Palabra Virtual
» Casa de Poesia de Uruguay
» Revista La Otra
» Revista Triplov
» Fernando Aguiar
» Revista Aromito
» Red de Escritores en Español
FULLServices Network | Blog gratis | Privacidad